En este post os hablaremos de los pequeños gestos que hacen una gran diferencia en lo que a ahorro energético en el hogar se refiere.
¿Por qué es importante ahorrar energía?
En primer lugar, porque es un recurso limitado. La energía ha de ser producida, y para ello, contaminamos el medio ambiente, lo cual repercute negativamente en el entorno, cambiando el paisaje que tenemos, y produciendo efectos negativos en los seres vivos (radiaciones, emisiones, ruidos, etc), incluidas las personas.
Por todo ello, se hace imprescindible realizar un ahorro energético en el hogar de forma responsable, para contribuir a la mejora del medio ambiente.
 
¿Cómo podemos realizar un mayor ahorro energético en el hogar?
Se trata de hacer pequeños gestos en nuestra rutina diaria, que al final serán beneficiosos tanto para la sociedad, como para nuestra economía. Reduciendo con sencillos hábitos, podemos realizar un ahorro mensual y mejorar la economía doméstica, logrando aumentar el bienestar que todos deseamos.
Veamos 8 factores fundamentales que contribuyen al ahorro energético en el hogar:

1.- Electricidad
La electricidad es el principal responsable de la factura más temida por muchos de nosotros. En invierno la responsable es la calefacción, en verano lo es el aire acondicionado y ventiladores.
Mucha dente desconoce cuáles son los intervalos de potencia de la tarifa eléctrica que tiene contratada (a qué horas es más caro el uso y consumo de electricidad y a qué horas es más barato). Dedicar un tiempo a revisar esos datos es tiempo que repercutirá en el ahorro energético en el hogar de forma significativa.

2.- Tipo de Calefacción
En los meses de invierno la calefacción es necesaria, pero hemos de ser conscientes de varios aspectos ¿qué tipo de calefacción instalo en mi hogar? ¿Gas, calefacción eléctrica o de gasóleo? Eligiendo un buen tipo de instalación se puede ahorrar mucho dinero al año.

3.- Radiadores y termostatos
Es esencial un buen mantenimiento del sistema de calefacción de nuestra casa. Revisiones periódicas de la caldera nos ayudan a valorar si se pierde o no energía en el sistema. Si nuestro sistema está correctamente instalado y su mantenimiento al día, el siguiente paso será poner a punto los radiadores:
• Se han de purgar antes de cada temporada de invierno. Este sencillo gesto facilitará una mejor circulación del calor, y conseguiremos expulsar las bolsas de aire que puedan albergar.
• Se han de cuantificar. Si tenemos muchos o pocos radiadores para una superficie determinada, provocará o el exceso de calor en la estancia o un encendido continuado de los mismos para lograr calentar la habitación, de cualquier modo, perdida de energía supondrá en nuestros hogares.
• Nunca deben estar tapados, para así facilitar la transmisión del aire caliente.
Los termostatos por su parte, nos ayudan a controlar la temperatura del interior de nuestros hogares. Regular la temperatura entre unos 20ºC ó 21ºC es suficiente para tener la vivienda a temperatura que permita el confort térmico que deseamos. Si no vamos a estar en casa, mejor apagar la calefacción. Podemos instalar un termostato con programador que nos permita adaptar la temperatura deseada a nuestros hábitos, estableciendo horas de apagado o encendido de nuestros radiadores según se necesite.
 
4.- Ventanas y puertas
Si no logramos calor en nuestro hogar teniendo calefacción (o frío encendiendo los aparatos de aire acondicionado), hemos de revisar los puntos de fuga: ventanas y puertas han de presentarse a examen.
Ventanas, puertas y cerramientos de alta calidad, evitarán que el calor se escape de tu hogar. Las ventanas y puertas acristaladas han de tener buenos vidrios y cerramientos adecuados para que no se pierda el calor del interior de nuestro hogar. Si tus ventanas son antiguas, o los cerramientos de la vivienda no tienen una calidad óptima, es mejor que los renueves.
También es recomendable comprobar el aislamiento de las puertas y paredes para un mayor ahorro de energía en calefacción.
 
5. – Electrodomésticos
Los principales consumidores de energía en el hogar son los electrodomésticos. Por ello, elegir una marca y una calidad certificada es esencial. Hay que fijarse muy bien en los etiquetados que todos los electrodomésticos llevan.

Aún así, teniendo electrodomésticos que contribuyan al ahorro energético en el hogar, hemos de apagarlos cuando no lo utilicemos (y no sólo dando al botón de encendido/apagado. Sino desenchufarlos de la red). Si no los desenchufamos por completo, y los dejamos con el piloto encendido, estamos aumentando nuestra factura de la luz entre un 5% y un 16%.

6.- El agua
Existen muchos consejos para ahorrar agua, pero lo cierto es que el mejor ahorro es realizar un uso del agua justo y necesario. No desperdiciar el agua mientras nos lavamos las manos, los dientes o regamos. Cerrar el grifo si no lo estamos usando, es la mejor recomendación.

El uso de una grifería con termostato, consigue que obtengamos el agua a la temperatura deseada en un minuto, sin tener que dejar el grifo abierto para ello durante los primeros minutos. El uso de electrodomésticos como la lavadora o el lavavajillas, siempre debemos de hacerlo con la carga completa, y ajustando los programas más económicos que tengan.

7.- Luz solar
La mejor fuente de luz siempre será la luz natural. Aprovechar al máximo la luz natural, es más saludable y, a la vez, más económico. Por ello, debemos de hacer un buen uso de las persianas, cortinas y toldos durante las horas de sol. Tener vidrios absorbentes en nuestras ventanas, también nos ayudará a ahorrar.

8.- Iluminación
La iluminación es casi un 20% del consumo energético. Planificar de forma eficiente los puntos de luz de nuestros hogares e instalar sistemas que controlen su intensidad es fundamental para propiciar un correcto ahorro energético en el hogar. Por su puesto, el uso de bombillas de bajo consumo (o aún mejor, leds) y la limpieza de bombillas y pantallas de forma regular, contribuirá a un mayor ahorro.