¡Ventanas eficientes, el secreto para el confort!

El aislamiento térmico de una habitación o edificio depende en gran parte de la capacidad de aislamiento de las ventanas.

La importancia del aislamiento de las ventanas

“Un débil aislamiento de las ventanas es responsable por hasta un treinta por ciento de la pérdida de calor en invierno y de la climatización del aire frio en verano, causando un impacto inmediato sobre la facturación de energía, y consecuentemente en el medio ambiente”.

Para evitar que esta situación ocurra debe evitarse marcos de ventanas con puentes térmicos, que son los puntos donde ocurren el cambio de temperatura, es decir, cuando la temperatura en interior tiende a igualarse con el exterior a través de un punto de fuga que origina lo que llamamos puente térmico.

La combinación de sistemas térmicamente mejorados con vidrios selectivos dobles o triples proporciona altas prestaciones de aislamiento térmico y/o acústico, respondiendo así a mayores exigencias de la construcción sostenible, incrementando la eficiencia energética.

Si en lo que respeta a los sistemas existen varios factores a tener en cuenta, como por ejemplo el tipo de herrajes utilizados, en lo que respeta al vidrio la cuestión es más sencilla, siendo perceptible por el área que ocupa, proporcionando elevados beneficios con costes reducidos.

“Uno de los factores determinantes cuando queremos mejorar el aislamiento de las ventanas, para aumentar considerablemente el aislamiento térmico, es la utilización de vidrios con capa de metales nobles, principalmente la plata, que confieren al vidrio tratado un elevado poder de resistencia a la transmisión térmica, ofreciendo un ahorro de hasta un 70 % en calefacción”.

Algunas consideraciones técnicas que nos podrán ayudar a percibir el método de evaluación de los coeficientes térmicos y correspondiente eficiencia energética

– El doble cristal es formado por 2 vidrios separados entre si por un perfil de aluminio relleno con un tamiz molecular que absorbe la humedad residual y evita así posibles condensaciones dentro del cristal.
– El espacio que intermedia los 2 cristales – conocido por cámara – confiere al cristal un mejor aislamiento térmico, y cuanto mayor sea este, mas bajo será el coeficiente U.
– Este coeficiente mide la cantidad de energía que atraviesa la vidriera y, siendo más específicos, una de sus unidades es el K, que se define como la cantidad de energía en Kcal que atraviesa 1 m2 de vidriera por hora y por cada grado centígrado de diferencia entre ambos lados de la vidriera.

“La inclusión de gas argón en la cámara mejora sensiblemente los desempeños térmicos de un doble cristal en relación al aire, particularmente en vidrios bajo emisivos, obteniendo fácilmente clasificaciones muy próximas de 1 Ug, dando origen a ventanas eficientes”.