Eficiencia Energética

En el mercado existen una gran variedad de ventanas, casi tantas como estilos de casa o de personas. Se diferencian por sus dimensiones, el tamaño de las hojas, los materiales con los que están fabricadas, el tipo de apertura, el vidrio o incluso la forma. Sin embargo, una de las principales diferencias entre los distintos tipos de ventanas es su eficiencia energética, una característica fundamental con la que, aún hoy, no se suele contar a la hora de seleccionar una ventana, a pesar de que es uno de los puntales sobre los que se apoya la sostenibilidad.

La eficiencia energética es tema de actualidad y preocupa y mucho a todos los niveles, por eso es interesante saber, sobre todo a nivel usuario, que existe además de la calificación energética del edificio completo, una etiqueta de calificación energética específica para los distintos tipos de ventanas.

Al final lo importante es saber que también en este sentido hay muchos tipos de ventanas y que gracias a esta etiqueta es más fácil hacer una elección consciente y correcta, ya que de ello dependerá, en parte, la eficiencia energética de nuestro edificio. Preocupémonos de sumar y no restar con nuestras decisiones.

Una última recomendación; no hay que olvidar que una ventana con una buena calificación energética ayuda, pero no lo es todo, existen otros muchos factores a considerar, al respecto de los cerramientos, a la hora de mejorar la eficiencia energética de un edificio. Factores tales como la correcta colocación de las ventanas o la utilización de elementos de sombra ( toldos, persianas, voladizos…), en casos de rehabilitación, o el diseño del edificio y la ubicación de sus huecos en función de las orientaciones, en casos de obra nueva son decisivos.